Allí estabas tú lista para brillar una vez más en los escenarios. Ahora con tu primera presentación en México. Monterrey un lugar tan especial para ti y que otra vez se volvió especial!
Y lo que sentí cuando cantaste por primera vez “No se parece” es inexplicable. No tengo duda de que mientras estabas tú en aquél escenario ángeles de luz estuvieron allá también.
Brillaste como nunca y lo lograste otra vez, nos pasaste toda la emoción que sentías y nos permitiste vivir este mismo sueño contigo.
¿Lo que yo pido? Que Dios siga enviando esos ángeles de luz para seguir iluminándote cada vez más.
Gracias por permitir que vivamos este sueño junto a ti. Gracias por ser esa persona que eres y valorarnos tanto como solamente tú sabes hacerlo. Eres grande y llegarás muy alto con ese don que tienes de tocar a los corazones.
